“Es el momento de luchar por el sector agropecuario, pero no de manera corporativa o sectorial, sino porque estoy convencido de que si le va bien al campo le va bien al país”, dijo Arturo Roosevelt Etchevehere, luego de ser elegido presidente del Centro de Consignatarios de Hacienda de Entre Ríos, durante la 36ª Asamblea General Ordinaria de la entidad realizada ayer en nuestra ciudad.“La circunstancia de que haya aceptado conducir el Centro de Consignatarios de Hacienda de Entre Ríos es, precisamente, porque me parece que es el momento de prestarse frente a las contingencias que ha vivido el campo recientemente”, agregó. “Este es un puesto de lucha porque desde el Centro nosotros vivimos y sufrimos los vaivenes de los productores”.Etchevehere, además, no dudó en asegurar que hoy el campo está “peor” que el 11 de marzo, fecha en la cual el Gobierno nacional instrumentó las polémicas retenciones móviles, finalmente derogadas por el Senado.“Lo único que se logró en la lucha anterior fue la derogación de la resolución 125, nada más; la situación se ha agravado por la caída de los precios internacionales”. La rentabilidad actual “es inferior a la del 11 de marzo, pero están las mismas retenciones, las mismas limitaciones en materia de exportaciones, están cerrados los mercados internacionales, la situación es peor”, subrayó. “Algún sector de la ganadería, incluso, ya está en vías de extinción. Lo que vale un ternero no compensa en lo más mínimo los costos”, advirtió.
DESAFÍOS. Ante este escenario, el flamante presidente de los consignatarios entrerrianos expresó que el desafío central de la entidad “es buscar la rebaja de las retenciones, terminar con el excesivo celo de la Oncca (Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario) para liberar los permisos de exportación. Es decir, buscaremos, simplemente, que se deje trabajar a la gente de campo, con un margen de rentabilidad para que siga adelante”, sintetizó Etchevehere.
MÁS RECLAMOS. El titular de la Cámara Argentina de Consignatarios de Ganado, Luis Rodríguez Abinzano, invitado a la asamblea de sus pares entrerrianos, por su parte, fue extremadamente crítico con la Casa Rosada. “La política gubernamental está en contra del campo. Si bien (los funcionarios) se valen del campo para los ingresos fiscales, no hacen nada para mejorarlo”, afirmó.En la Argentina, remarcó, “hace falta un plan agropecuario global, integral, perdurable, a través del cual el productor pueda, por condiciones de mercado, tener la rentabilidad que merece”.Rodríguez Abinzano señaló que el productor “ganadero, sobre todo el criador, no tiene rentabilidad, ya que la misma no se puede basar en subsidios o compensaciones. Tenemos valores, tanto de la hacienda como de los cereales, alejados de los precios internacionales, por las retenciones y las presiones de la Secretaría de Comercio”, entre otras razones.Por eso, insistió, “se requiere un plan estable que le dé previsibilidad al productor. Es la única forma que tenemos para poder seguir adelante”.
MENOS PRODUCCIÓN. Las medidas que el Gobierno ha tomado en los últimos tres años, “sólo han hecho reducir la producción, generar mayor inflación, y desabastecimiento”, dijo Rodríguez Abinzano, al tiempo que expresó su “gran preocupación” por la faena de hembras. En 2006 y 2007, recordó, “se vio un incremento importante en la faena de hembras, de las tres categorías, y hoy se ve mucha vaca preñada que va a faena, porque vale más en el circuito de faena que en el de cría”. Esta liquidación, alertó, significa “menos terneros” para el futuro. “En vez de crecer, vamos retrocediendo”, se quejó.
La incertidumbre es total en los mercados: El comercio internacional de carnes “esta todo parado, no hay operaciones, no hay precios. La incertidumbre es total”, le dijo a EL DIARIO Ignacio Iriarte, uno de los más reconocidos analistas de los mercados de ganados y carnes de la Argentina, que ayer disertó en Paraná invitado por el Centro de Consignatarios de Hacienda de Entre Ríos.
VENTAJAS. “Venimos de una inercia de precios y volúmenes extraordinarios que se frenaron abruptamente hace 15 ó 20 días y, sobre todo, la última semana”, agregó, y señaló que la Argentina, dentro de este panorama muy difícil, “tiene algunas ventajas”.Analizó, en este sentido, que al estar nuestro país fuera de los mercados mundiales, “los precios internos del novillo no tienen nada prestado”, a diferencia de Brasil y, especialmente de Uruguay y Paraguay, donde se registra “un desplome absoluto del valor de la hacienda” porque esos países “están totalmente jugados a la exportación, que hoy está paralizada”.La “segunda ventaja” de la Argentina ante el nuevo contexto internacional derivado de la crisis financiera de Estados Unidos es que la Unión Europea “tiene desde enero sancionado a Brasil para las carnes enfriadas y congeladas”. “Nosotros no lo pudimos aprovechar por el paro, por (el secretario de Comercio, Guillermo) Moreno y por (Néstor) Kirchner, pero ahora tenemos a nuestro principal mercado casi vacante, porque los europeos, por un buen tiempo, no quieren volverle a comprar carne a Brasil”.
HOSTILIDAD. A juicio de Iriarte, sin embargo, no hay ninguna posibilidad de que la Argentina adopte alguna medida que permita aprovechar esta oportunidad. “El Gobierno tiene una actitud muy hostil hacia el sector agropecuario, y hacia el ganadero especialmente”, remarcó, al descartar algún cambio en la política de exportaciones de carnes.El especialista, en otro orden, informó que “en las últimas semanas, por primera vez en mucho tiempo, se registra una caída muy importante del consumo interno. Los precios de muchos productos, entre ellos la carne, o se tranquilizaron o retrocedieron”.
LO QUE VIENE. Iriarte subrayó que en la actualidad el mercado interno está “sobreofertado”. “Veníamos de un ciclo de liquidación ganadera importante que se aceleró por los bajos precios y la seca intensa y generalizada —mortandad incluida—, por lo que el mercado está sobreofertado. Mucha gente, además, está saliendo de la actividad, por lo que el Gobierno no tiene problemas de oferta interna: estamos en niveles récord de oferta y producción de carne. La exportación está reducida al mínimo, y en los últimos días, según los exportadores, se ha parado totalmente”, añadió.Hay frigoríficos, incluso, que “están pensando en parar plantas porque no les dan un solo permiso de exportación y tienen las cámaras llenas de carne”.
Para destacar
Menos terneros. La seca, remarcó Ignacio Iriarte, “también va a tener un efecto muy fuerte en la preñez. Habrá una baja muy grande en la preñez, a nivel nacional, para el próximo servicio”.Los precios. “La menor demanda exportadora, dentro de los bajísimos niveles que tenía hasta hace unos días, puede quedar compensada con una menor oferta, por las lluvias”. Hay, entonces, “un escalón hacia abajo de la oferta que, si llueve, puede producir una pequeña recuperación de valores”.La exportación. Se vive un contexto “extremadamente difícil”, porque “el mundo está parado. Nadie sabe qué hacer y nadie quiere tomar una decisión. Podemos salir en 15 ó 20 días, pero vamos a salir a comerciar sobre la base de volúmenes y precios más bajos”, alertó Iriarte Cuota Hilton. Los cortes de alta calidad que se exportan a la Unión Europea “estás asegurados”, sólo resta saber “cuál será el precio”.
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