La mamá del nene de 9 años baleado en el pecho por otro menor de 13, en el barrio Bajada Grande, reclamó a la Justicia y a la Policía detener al niño acusado de la Tentativa de Homicidio, o al menos demorar al padre de la criatura por ser el responsable de acercarle las armas de fuego para que produzca las balaceras.
Silvia Britos informó que su hijo sigue grave internado en Terapia. “Pese a esto, está estable y habrá que esperar algunas horas más para saber cómo avanza la evolución. Al nene le realizaron una punción en el pulmón y le extrajeron tres centímetros de sangre”.La mujer acreditó dichos de vecinos que marcaban que el menor de 13 años reaccionó mal ante la presencia del niño y sus primos que se encontraban jugando en bicicleta en calles Croacia Sur y 1280.“Me contaron que el padre le dio un arma de fuego al niño, y esto no sería la primera vez, por lo que le dijo que baleara a los chicos.
Dicen que se escucharon varios disparos y uno de ellos lesionó de gravedad a mi hijo”, enfatizó la mujer mientras cuida al menor en el hospital San Roque. Informó que “la bala le atravesó el pulmón derecho y pasó a dos centímetros del corazón”. “Mi nene no perdió el conocimiento y siempre quiso hablar para contar lo que le pasó a él y a sus primos, ya que ellos también fueron atacados, con la diferencia de que no los alcanzó ninguna de las balas”, referenció, para reclamar “a las autoridades que dispongan la pronta detención del padre o del menor, ya que no es la primera vez que andan en balaceras y acciones de violencia”.
“Mientras ellos están en su casa tranquilos, yo estoy con mi hijo en Terapia del hospital y eso parece que a muchos no les importa”, recalcó la madre del lesionado.Sobre la balacera, explicó que “los chicos salieron a dar una vuelta en bicicleta y al rato siento que mi mamá empezó a gritar, que se escuchaban tiros. Cuando salgo a la calle, veo a mi otro sobrino que le gritaba a mi hermana que corriera y vi que el nene estaba tirado en la entrada de casa, con sangre y me decía que le habían pegado en el pecho”.
“Él me dijo enseguida que el chico le disparó, que el padre le había alcanzado el arma y luego se metió en su casa”, espetó para adelantar: “Si esa gente no se va del barrio, nosotros evaluaremos irnos porque así no se puede vivir”.
(Uno)

