Unos 15.000 peregrinos llegaron ayer hasta el santuario La Loma, luego de recorrer 90 kilómetros desde la localidad de Hasenkamp y caminar guiados por la imagen de la Mater, Nuestra Señora de Schoenstatt a lo largo de 25 horas.Es sin duda una de las peregrinaciones más largas y la fe desafía al cansancio físico. Ayer, a medida que las distancias se acortaban los rostros de los peregrinos se debatían entre la expresión de dolor por las ampollas en los pies y los calambres, el cansancio y la emoción por la promesa de fe cumplida.Familias enteras, grupos de jóvenes, personas mayores que cada tanto subían a las camionetas para descansar un rato y luego continuaban su paso; la demostración de fe fue imponente.Como es habitual, centenares de vecinos esperaban a los peregrinos con agua, y en medio de aplausos los azuzaban a continuar.
Como desde hace 26 años, la llamada Peregrinación de los Pueblos, que une Hasenkamp con la ciudad de Paraná, cumplió una nueva edición y se renovó la iniciativa que impulsaron, en 1982, Amelio Rodríguez y Jorge Quiroz. La Peregrinación de los Pueblos, nombre que se le adjudicó debido que pasa por numerosas poblaciones como Cerrito, El Palenque, Sauce Montrull, La Picada, Colonia Crespo y Colonia Nueva culminó a las 18, tal como estaba previsto, y luego de una hora de descanso, monseñor Maulión celebró la Santa Misa, este año llevando como lema una frase paulina que, además, identifica al Año Jubilar Diocesano: Junto a María lo que hemos visto y oído se lo anunciamos.En diálogo con UNO monseñor Mario Bautista Maulión expresó que “además de una experiencia de fe, porque quienes hicieron esto lo hicieron realmente lo sintieron así; esto no es una convocatoria para algo que no sea orar. Esto que han realizado les ha hecho muy bien a los peregrinos, pero también es un bien que nos hacen a los demás”, dijo el obispo de Paraná.También expresó que “es un lindo testimonio de que hay valores que son muy fuertes, y que aunque a veces están un poco tapados en nuestra cultura, están vigentes en el corazón de mucha gente y esto es una esperanza para nosotros y nuestra Patria. Necesitamos que expresiones de fe como éstas nos vigoricen y nos renueven”.El religioso aseguró sentirse emocionado al ver llegar “tanta gente joven y a los mayores, incluso con algunas dificultades para caminar, al mismo tiempo pienso que es una expresión de que el Señor está cerca nuestro y que en este presente y en el futuro que es tan difícil, y en el cual estamos viviendo cosas muy tristes esto es un rayo de esperanza”.
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