Un bebé recién nacido de Concordia superó con éxito una compleja operación quirúrgica, con la que se resolvió la carencia de una pared abdominal, con la consecuente desprotección de sus órganos. La intervención se realizó en el Instituto Médico Garat y el cirujano pediatra Néstor Hirschfield confirmó que el pequeño cumplió 9 días de vida y se recupera notablemente. El profesional admitió que se trabajó sobre “una patología sumamente grave, con alta mortalidad por posible infecciones”, pero destacó que desde la entidad se acondicionó “un lugar con muchos cuidados”.
Hirschfeld explicó que a principios de la semana pasada se recepcionó en el sanatorio a una parturienta derivada desde el hospital Masvernat, con un diagnóstico prenatal que alertaba sobre un caso de gastrosquisis. Según explicó el médico, “esta malformación del neonato es un defecto en su abdomen, ya que el chiquito nace sin parte de sus paredes abdominales, lo que produce que el intestino, parte del hígado y la vejiga, estén fuera del tórax”.
Sostuvo que “apenas nacen se debe hacer una cirugía bastante delicada y periódicos controles, que se van superponiendo con múltiples intervenciones para intentar reducir el contenido abdominal dentro de la cavidad, ya que han crecido sin el lugar adecuado”, enumeró.
Con todos los riesgos del caso, las intervenciones tuvieron un resultado exitoso y el pasado lunes se produjo el cierre definitivo del tórax y el pequeño paciente cumplió 9 días de vida. Hirschfeld admitió que el equipo médico del nosocomio privado trabajó sobre “una patología sumamente grave, con alta mortalidad por posible infecciones”, pero destacó que desde la entidad se acondicionó “un lugar con muchos cuidados”.
En declaraciones realizadas al sitio digital www.diarioriouruguay.com.ar también sostuvo que “si bien queda la secuela de una hernia en el lugar de la herida”, la misma se repara durante la infancia.
El niño permanecerá internado, ya que en este tipo de dolencias nacen “en las 32 ó 33 semanas de gestación, siempre que se pueda aguantar hasta ese tiempo”, por lo que “nacen con bajo peso”. En este caso, el recién nacido pesó 1,800 kilos y actualmente marcó los 2,150 kilos. La disposición médica indica que deberá permanecer internado en el sanatorio “hasta que coma, vaya bien de cuerpo y esté igual a como va a estar en su casa”.
Por otra parte, el galeno informó que el bebé podrá tener un desarrollo de vida normal como el de cualquier niño, pero aclaró que deberá llevar los controles habituales del caso, así como otros “un poquito más estrictos”.
Por último apuntó que cuando termine de crecer la pared abdominal, aproximadamente a los 4 años, “se lo opera nuevamente y se trata la hernia que generalmente queda”, y además la cirugía actual “deja una cicatriz bastante fea y se intenta reparar la parte estética para que pueda llevar una vida social adecuada”.

