Las mujeres que habían sido rescatadas de un prostíbulo fueron liberadas por la Prefectura y habrían vuelto al mismo lugar, en la localidad de Escriña, en Gualeguaychú, según se indicó a ANALISIS DIGITAL. Si bien se había informado que las víctimas eran una treintena, en realidad se trató de 10 mujeres misioneras y paraguayas que habrían retornado al “trabajo” en el local que regentean una mujer oriunda de la cabecera departamental y un hombre de Urdinarrain. Lo curioso es que enfrente se está construyendo un hotel para ampliar los servicios, a apenas 500 metros de un destacamento policial, aunque el suboficial a cargo no está y dejó un cartel con la leyenda: “Estoy de recorrida. Llamar al 101 o a mi celular”.
Las 10 mujeres –no las 30 de las que se habló en un primer momento– que habían sido rescatadas en un operativo realizado durante la madrugada de este miércoles por orden del juez federal de Concepción del Uruguay, Guillermo Quadrini, en un prostíbulo de Escriña, habrían vuelto al mismo lugar, según admitieron los vecinos del local comercial ubicado sobre la ruta provincial 19, al norte de Urdinarrain.
Inclusive, se observó que a unos 300 metros de donde funciona el pequeño prostíbulo que regentea una mujer oriunda de Gualeguaychú, secundada por un hombre de Urdinarrain, al otro lado de la ruta, también se retomaron las obras de construcción de un moderno y coqueto hotel con una decena de habitaciones y playa de estacionamiento.
Extrañamente, el prostíbulo está ubicado a unos 300 metros en línea recta del destacamento de la zona, que depende de la Comisaría de Urdinarrain. Inclusive, desde el frente de la sede policial se ven claramente todos los movimientos del local. Sin embargo, el suboficial a cargo no está y en el vidrio hay un cartel que dice: “Estoy de recorrida. Llamar al 101 o a mi celular”.
El procedimiento en el que fueron liberadas las mujeres había sido concretado por la Prefectura de Gualeguaychú y se había consignado que las víctimas vivían hacinadas y eran obligadas a ejercer la prostitución, por lo que fueron inmediatamente puestas bajo la protección de “una comisión integrada por psicólogos, abogados y personal especializado en el tema, para darle la real contención que necesitan”.

