En cada una de las 17 seccionales de Agmer ya comenzaron a circular formularios de cartas poder, que cada docente firmará en forma individual, y que luego serán tramitados por los asesores legales del sindicato.
Los docentes de Entre Ríos van camino a demandar, por la vía administrativa, al Gobierno para que les restituya los montos descontados de sus salarios por los días de paro que cumplieron el 20 y el 21 de agosto últimos. Se trata de un paso previo al reclamo en la Justicia por cuanto, dicen, no quieren que “se siente un precedente”, y el Gobierno quede con las manos libres para aplicar sanciones en caso de medidas de fuerza gremiales.En cada una de las 17 seccionales de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer) ya comenzaron a circular formularios de cartas poder, que cada docente firmará en forma individual, y que luego serán tramitados por los asesores legales del sindicato.
A través de ese documento, cada maestro confiere “facultades amplias y suficientes” para iniciar el reclamo administrativo ante el Poder Ejecutivo con el objetivo de conseguir la restitución de los montos descontados. Así, los docentes otorgan poderes amplios para que los abogados de Agmer “se presenten ante las autoridades judiciales competentes con escritos, títulos, documentos y demás justificativos que sean necesarios; pudiendo demandar, reconvenir, oponer excepciones e intervenir en todos los incidentes que se promuevan”.
“INNEGOCIABLE”.
El último congreso provincial de Agmer, que sesionó el 28 de septiembre en Concepción del Uruguay, demandó de manera perentoria al Gobierno “la devolución de los descuentos sin agregar dos días de clases y cumpliendo los tiempos que establece el calendario escolar para lo cual se realizará la pertinente priorización de contenidos”.Pero la administración del gobernador Sergio Urribarri hizo caso omiso a ese pedido: esta semana el Ejecutivo anunció que el aumento salarial se pagaría tal cual lo anunciado, que no se agregarían más días de clase al calendario, pero que los descuentos se mantendrían, sin cambios.
Y en vez de eso, se presentó anteayer un plan de priorización de contenidos. Víctor Hutt, miembro de la comisión del salario de Agmer y titular de la seccional Uruguay, dijo ayer que los recursos administrativos, cuya fecha tope de presentación es el 15 del actual, son “el paso previo a la demanda en sede judicial. Pero primero hay que agotar la vía administrativa. Nosotros vamos a seguir peleando hasta que se devuelva, por los medios que sean”.El dirigente cuestión la actitud del Gobierno que, aseveró, “quiere instalar la lógica del descuento, y eso es algo que no vamos a aceptar. Es innegociable. No queremos que se siente un precedente, no sólo por los docentes, sino por todos los trabajadores del Estado”.
El asunto será eje central de la agenda que Agmer abordará en su próximo congreso, el 20 del actual, en San Salvador.
AL BOLSILLO.
Los descuentos sobre los salarios fueron dispuestos por el Consejo General de Educación (CGE) a través de la resolución Nº 3.217, que fijó “que el personal que no concurra a prestar servicios en virtud de las medidas de fuerza dispuestas por las asociaciones gremiales, se les abone el haber a liquidar remunerándose los días efectivamente trabajados”.
De ese modo, la mayoría de los maestros de grado sin antigüedad perdieron más de lo que ganaron: la suba que el Gobierno anunció que pagaría en octubre, que para esta franja del escalafón supone una suma de 86 pesos, quedan absorbidos por las quitas por los paros, ya que por dos días significaron 91 pesos de bolsillo.En el esquema de subas salariales que estableció el Gobierno, un maestro sin antigüedad percibirá un aumento neto de bolsillo del 6 %, 86 pesos más, llevando el mínimo de bolsillo de 1.359 a 1.445 pesos. La quita, de 91 pesos, es de todos modos menos severa que los 282 pesos que había previsto Agmer, si el Gobierno resolvía castigar cinco días de huelga, y no dos como finalmente dispuso.
Otro año en que se incumple la ley de los 180 díasLa Ley Nº 25.864, sancionada en 2004 y que garantiza por para todo el país un piso mínimo de 180 días de clases en las escuelas públicas y privadas, no ha podido ser cumplida hasta aquí por Entre Ríos, que ha tenido en todos estos años un promedio de más de 10 días de huelga por cada ciclo lectivo. El ex presidente Néstor Kirchner motorizó un acta acuerdo que en julio de 2003 firmaron los gobernadores, comprometiéndose al efectivo cumplimiento de la norma.
Allí, se estipuló el envío de fondos a las provincias para el caso de que los conflictos docentes afecten el normal dictado de clases. El último informe que produjo el Consejo Federal de Educación, en agosto último, ubicó en 12 el número de provincias que este año no cumplirán con el cronograma de 180 días a pesar de que la mayoría tiene un calendario escolar que va desde los 181 a los 186 días. Entre Ríos está en ese lote.
RECUPERACIÓN.
En la Provincia, la última apuesta en torno a mejorar esa performance fue la idea que lanzó el gobernador Sergio Urribarri de añadir dos días más al calendario, frente a los 17 días de huelga que cumplieron los maestros.La propuesta, en realidad, fue presentada en el marco de la negociación con los docentes, que reclaman la devolución de los montos descontados por dos jornadas de huelga cumplidas en agosto. Como la oferta fue rechazada, el calendario quedará inalterable, y las clases en la provincia concluirán el viernes 5 de diciembre.
Así, en vez de 180, el calendario quedará en poco más de 160 días. La estrategia del Gobierno fue, en ese escenario, idear un programa de recuperación de saberes, y por eso ayer presentó oficialmente los cuadernillos destinados a escuelas primarias, secundarias, técnicas y de adultos, públicas y privadas. “El documento implica una orientación para que todos los docentes, junto a sus supervisores y directivos, puedan llevar a cabo no sólo la selección de contenidos, sino también el desarrollo de capacidades que son necesarias como base para la adquisición de nuevos conocimientos”, dijo la presidenta del Consejo General de Educación (CGE), Graciela Bar.
Tal como adelantó EL DIARIO, se trata de 5.000 cuadernillos con orientaciones pedagógicas en las cuatro áreas clave de la enseñanza, Lengua, Matemática, Ciencias Sociales y Ciencias Naturales, con una recomendación respecto de qué manera evaluar a los alumnos. “Apuntamos a que se desarrollen capacidades y competencias. Esto es, la capacidad para luego aprender por sí mismos tal contenido”, dijo Bar.
AYUDA EXTRA.
La funcionaria explicó que los cuadernillos, que en los próximos días comenzarán a distribuirse en todas las escuelas de la provincia, “constituye una herramienta de orientación para las prácticas del aula, que complementa el trabajo de los maestros y profesores, de directivos de escuelas y de los supervisores”. De ese modo, añadió, “se intenta obtener una revalorización de contenidos que permita optimizar las jornadas que restan hasta completar el ciclo lectivo y a la vez, garantizar el desarrollo de capacidades y competencias, de conocimientos y saberes significativos necesarios para la adquisición de otros”.
En tanto, la vocal del CGE Marta Landó, manifestó que “dado el apremio en los tiempos para dar respuesta a las necesidades de aprendizaje de nuestros educandos, se busca optimizar al máximo los recursos disponibles, tanto al nivel del material pedagógico como al de las estrategias de enseñanza y evaluación, para que el alumno no encuentre un detrimento en la calidad de su proceso de enseñanza y aprendizaje”.